El secreto en voz alta: Tomás González
20/07/2007
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Para su primera novela, Primero estaba el mar, se inspiró en el asesinato de su hermano Juan. Viajó a Estados Unidos buscando mejor vida. Intentó dedicarse al cultivo de champiñones en Pennsylvania, pero se
perdió en la autopista por horas y nunca lo volvió a intentar. Dentro de un pequeño taller, alternaba la escritura con la reparación de ruedas de bicicletas. Con el tiempo su obra comenzó a hacerse conocida, y él como “el secreto mejor guardado de la literatura colombiana”. Aunque los micrófonos lo asfixien y reniegue del marketing editorial, Tomás González dejó de ser un nombre susurrado entre voces, para hacerse un rincón en la literatura latinoamericana.