Calamaro: brutal honestidad (vía mail)
Andrés Calamaro, bien sabrán, difícilmente se acerca a las cámaras, micrófonos o ademán inquisitivo cuando de dar notas se trata. El tipo, sin más, responde por mail. Y, hasta ahí, sería cuestión de calentarse con El Calamar, mandarlo a freir churros.
Pero resulta que el hombre le pone mucho empeño cuando se sienta a escribir. Juega con las palabras, se ríe de sí, de las formas, de lo que debería perturbar y, más, de lo desapercibido. Lo busqué, lo recontra busqué, y no repitió ni solo un sujeto, menos un predicado.
Así todo, se nota que es él: “El año pasado entendí que era un buen momento para hacer el balance de 10 años de grabaciones y locura (en Las Vegas)”, me contestó, por caso, en una entrevista que le hice (le mandé), hace algunas pocas semanas. Nota ésta que luego subieron al blog oficial del ex Rodríguez.
Y bien sabe Calamaro cómo dejar tendedero completo de buenas frases, para secarlas al sol, y volverselas a poner. Hete aquí un par, más el link a la nota completa:
“Dejé atrás algunas costumbres ligeramente extremistas: fue como bajarse de un tren en movimiento… Y sigo entero”
“Hablemos con propiedad: yo me siento un reservorio moral, estoy tan cerca de los caseríos marginales como de los barrios altos”

Sergio Langer works in an art studio, on a simple chair. He draws ugly people – both in appearance, and spirit – because his art is seasoned with truth. Stereotypes make him dizzy – he laughs at them, at the social vicissitudes, and the middle class of the city. He laughs every day through his drawings, which are published in Clarin, the daily newspaper with the highest level of distribution in Argentina.
perdió en la autopista por horas y nunca lo volvió a intentar. Dentro de un pequeño taller, alternaba la escritura con la reparación de ruedas de bicicletas. Con el tiempo su obra comenzó a hacerse conocida, y él como “el secreto mejor guardado de la literatura colombiana”. Aunque los micrófonos lo asfixien y reniegue del marketing editorial, Tomás González dejó de ser un nombre susurrado entre voces, para hacerse un rincón en la literatura latinoamericana.
Sus apariciones públicas han incomodado a más de un anfitrión de la Casa Blanca. Filoso en sus críticas, se opuso firmemente a las incursiones bélicas de los Estados Unidos en Medio Oriente, cuestiona sin tapujos a la sociedad de consumo, al poder detrás de demócratas y republicanos, y respalda a los gobiernos que Bush incluye en el supuesto “eje del mal”, como Bolivia y Venezuela. A su regreso de una gira por América latina, en esta entrevista, Noam Chomsky enciende la mecha con su aguda visión de la actualidad.
La diplomacia, la política y un corazón antojadizo la llevaron a recorrer el mundo. El golpe militar chileno la empujó al exilio, y el corazón, tras los pasos de algún amor fulminante. Trabajó como periodista, pero no fue hasta un curioso encuentro con Pablo Neruda que decidió ser escritora. Poco antes de morir su abuelo, comenzó a escribirle una carta de despedida que se convertiría en La casa de los espíritus, el primero de sus best-sellers. Su historia familiar y la muerte de su hija Paula fueron difíciles de asimilar, hasta que conoció a su actual esposo, con quien se radicó en Estados Unidos. Tras la publicación de su último libro, Inés del alma mía, Isabel Allende confiesa que ha vivido.


