El azote de Bush: entrevista con Noam Chomsky
Sus apariciones públicas han incomodado a más de un anfitrión de la Casa Blanca. Filoso en sus críticas, se opuso firmemente a las incursiones bélicas de los Estados Unidos en Medio Oriente, cuestiona sin tapujos a la sociedad de consumo, al poder detrás de demócratas y republicanos, y respalda a los gobiernos que Bush incluye en el supuesto “eje del mal”, como Bolivia y Venezuela. A su regreso de una gira por América latina, en esta entrevista, Noam Chomsky enciende la mecha con su aguda visión de la actualidad.
Por Fernando Amdan(*)
Algunos meses después, teléfono en mano, el profesor Noam Chomsky revive aquel día en el que se enteró sobre su propia muerte. Sin buscarlo, en septiembre del año pasado, uno de los intelectuales más importantes de Estados Unidos se convirtió en protagonista de la Asamblea de las Naciones Unidas, cuando Hugo Chávez mencionó su nombre. “Una de las cosas que reportaron los medios estadounidenses acerca de ese discurso fue que Chávez supuestamente dijo que le hubiese gustado conocerme a mí antes de mi muerte”, recuerda Chomsky, con un dejo de sorna, al comenzar la entrevista.
En pleno discurso, desmarcado de protocolos, el presidente venezolano tomó de entre sus pertenencias un voluminoso libro, que exhibió ante las cámaras. Se trataba de “Hegemonía y supervivencia”, uno de los tantos títulos que escribió Chomsky y tal vez uno de los más vendidos a partir del envión chavista. “Fue realmente gracioso, los medios fabricaron
todo eso”, cuenta el lingüista. “Lo que Chávez dijo, y muy específico, aunque en español, fue: ‘Soy un lector asiduo de Noam Chomsky, como lo he sido de un norteamericano, profesor, que murió hace poco’. Se refería a John Kenneth Galbraith, que falleció el año pasado”.
De tono coloquial, paciente, comienza a hilar palabras la voz cansina de quien se sabe un crítico certero. Aunque forjó su nombre como uno de los lingüistas más importantes del siglo XX, contendiente de Michel Focault en recordados debates intelectuales, es por su activismo social y militancia que Chomsky se ha vuelto uno de los intelectuales más respetados y más odiados. Ha sido acusado, por igual, de liberal y de antiamericano, sionista y antisionista. Nacido hace 78 años en Filadelfia, hijo de inmigrantes judío-ucranianos, se convirtió en uno de los principales críticos de la Casa Blanca, cualquiera sea el presidente de turno. Lejos de encerrarse en su oficina del Massachusetts Institute of Technology, donde trabaja como profesor emérito, Chomsky es invitado por organizaciones de todo el mundo para brindar conferencias. Recién llegado de una gira por Chile y Perú, donde siguió de cerca el panorama actual de América latina, Chomsky no deja tema a la deriva y afila sus críticas contra George W. Bush.
- “La democracia no es perfecta, pero es lo mejor que tenemos”. ¿Está de acuerdo con esa afirmación?
- “La democracia es perfecta y debes tenerla”, es lo que más se escucha por parte de nuestro gobierno. Claro que se trata de una democracia con todos los “condimentos” estadounidenses. Cada país tiene sus propias atmósferas. Bolivia, por ejemplo, tiene un nivel muy alto de democracia. Estados Unidos, no tanto. Se puede ver comparando la participación en las elecciones.
- Es decir…
- Bolivia hubo una masiva participación en los comicios presidenciales, y los debates centrales fueron muy claros. No es que los bolivianos simplemente fueron a votar. Aparecieron cientos de organizaciones, luchando por temas como las reformas a la Justicia, el control de los recursos de agua, los derechos de los aborígenes. Asuntos realmente importantes sobre los que la gente sabía y entendía muy bien, con un nivel altísimo de compromiso político. Y así eligieron como su presidente a Evo Morales, alguien de su propia raza. Todo eso es Bolivia, el país más pobre de América latina. Del otro lado está el país más rico del planeta, Estados Unidos, y mire usted lo que viene pasando en las últimas elecciones; recuerde el recuento de votos en la Florida, cuando se postuló Al Gore…
- ¿Cree usted en la idea “del mal menor”, o el voto negativo, es decir, por ejemplo, de apoyar a los demócratas sólo para que no gane Bush?
- Mire las últimas elecciones. Los dos candidatos de entonces (John F. Kerry y George W. Bush) nacieron ambos en familias de mucho poder, fueron a la misma universidad de elite, pertenecieron a los mismos clanes sociales, ambos estaban respaldados por casi los mismos sectores de poder corporativo, y proponían prácticamente las mismas políticas. Esas cuestiones simplemente nunca fueron abordadas durante las elecciones. Las quitaron del medio y de los medios. Los estadounidenses no sabíamos qué había detrás de cada candidato. Richard Nixon, cuando sucedió lo del Watergate, atacó a la otra mitad del poder privado en Estados Unidos: el Partido Demócrata. Y el poder puede defenderse. Y el hecho de que la prensa pensara que eso era importante, demuestra que consideran que la gente importante debería poder defenderse.
- Entonces, ¿cuáles son las opciones políticas en Estados Unidos, de cara a las próximas presidenciales, además de votar por republicanos o demócratas?
- La alternativa es reconstruir esta fallida democracia. En Estados Unidos hay una inmensa brecha entre la opinión pública y las esferas políticas. Ahí está el déficit democrático. Supuestamente la democracia es una sociedad donde los espacios públicos tienen un rol central en las políticas públicas. Hoy eso está restringido casi exclusivamente a los asuntos de política exterior, por encima de las cuestiones domésticas.
– Desde aquel discurso en la ONU, Chávez ha asumido su segundo mandato y ha tomado fuertes medidas, como la nacionalización de empresas. ¿Cómo observa ese proceso?
- Es un país con muchos recursos petrolíferos y lo tienen muy presente en su relación con Estados Unidos, como Arabia. Pero los sauditas son aliados. Creo que es Chile el país que hoy tiene un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, y su economía ha tenido cambios drásticos, aun para los parámetros latinoamericanos. La economía chilena está basada básicamente en sus exportaciones, mayormente de cobre. Y la mayor productora de ese metal en el mundo es Codelco, que ha sido nacionalizada hace años, y todavía permanece así, con un buen funcionamiento en manos del Estado chileno, y sin cuestionamientos por parte de Estados Unidos. La nacionalización de empresas es una atribución natural y normal de los países.
- Muchos medios hablan de Chávez como “dictador”, cuando en verdad, guste o no, ha sido elegido por la mayoría de los venezolanos.
- En mi último viaje por Chile quedé sumamente sorprendido cómo Chávez es absolutamente demonizado por los medios. Lo han tachado como “tirano”, como “dictador”, incluso por personas desde la izquierda.
- ¿Y usted cómo lo calificaría?
- Hay que admitir que fue votado, pero es más que eso. Es parte de la tendencia política en América latina, y lo que los venezolanos han votado. Hay que respetar eso. Los seguidores de Chávez respaldan la democracia. En algún momento ganó con uno de los porcentajes más bajos, y ahora Chávez ha sido uno de los presidentes con mayor apoyo en las urnas de la región. Así como Chile y Uruguay, Venezuela han hecho varios cambios políticos, y los tres reportaron crecimientos económicos.
- ¿Cuál es el lugar de Argentina en ese panorama?
- Es más difícil decirlo, aunque admito que no estoy del todo informado. Kirchner ha hecho grandes esfuerzos de integración con países, supuestamente contrarios a Washington, como Bolivia y Venezuela, y es una decisión que ha defendido. Pero, si bien ha avanzando en el terreno de los recursos humanos, adeuda políticas de fondo para resolver el problema de la pobreza.
ODIOS CRUZADOS
A contramano de la gran mayoría de sus colegas, Chomsky tampoco se inhibe a la hora de criticar a la sociedad de consumo, aún viviendo en Estado Unidos, el país símbolo del capitalismo. Participó en “La Corporación”, un documental con un fuerte contenido crítico hacia el rol de las grandes compañías de todo el mundo, y en el que compartió cartel con Michael Moore, el director de “Bowling for Columbine”, y Noami Klein, la autora de “No Logo”, el libro considerado como la Biblia de los movimientos anti globalización. “Los Estados le dan más peso a las corporaciones que las personas de carne y hueso. Es muy peligroso, y todo en honor de los accionistas, el market share, la concentración de industrias, los dividendos”, repasa Chomsky una de sus intervenciones más importante en la película. “Los gobiernos se han vuelto violentos, de acuerdo con los principios del mercado.”
- En “La Coporación”, Michael Moore justificaba la producción de sus documentales junto a grandes productoras de Hollywood aduciendo que “las compañías son capaces de venderte hasta las sogas con que planeas ahorcarlas”. ¿Está usted de acuerdo con ello?
- Esa es una de sus líneas más fuertes. Posiblemente vendan la cuerda con la que ellas mismas podrían ser ahorcadas. Es poco la contradicción de su lógica. Técnicamente deberían, porque se supone que las corporaciones deben velar por los intereses de sus accionistas y siempre generar ganancias. El punto central es que cada cosa que hacen debe ser juzgado en términos de dividendos. Es patológico y peligroso, porque las empresas son poderosas e inmortales.
- ¿Cuál cree que es el rol de los medios en el actual panorama político? ¿Es diferente, por ejemplo, ese rol en Estados Unidos y América latina?
- Tengo la impresión de que es mucho peor en América latina. Acabo de llegar de Chile y Perú, y los principales medios de allá son increíblemente reaccionarios, incluso con sus propias historias políticas. Deforman la historia, son extremos. Se trata de versiones incluso pasadas de moda en relación a los medios del hemisferio norte. Los medios estadounidenses, por otro lado, son también grandes corporaciones, pero no pertenecen puntualmente a familias adineradas. Claro que también reflejan los intereses de sectores que concentran mucho poder, y en ese afán cometen errores importantes. Hay algunos ejemplos simples, de cómo tuercen las noticias sólo para sustentar sus estrategias.
- ¿En qué punto se diferencia el terrorismo de una reacción ante la influencia estadounidense?
- Hay que recordar que la palabra “terrorismo” tiene dos significados. Un significado literal y otro que se manipula políticamente, muchas veces de forma confusa. En el sentido literal, el terrorismo tiene que ver con el uso calculado de la violencia en función de objetivos políticos. Si usamos esa definición, los Estados Unidos es el país más terrorista del mundo. Uno tiene que arribar a esa conclusión. Pero resulta que lo único que es terrorismo, que usamos como si fuera el sentido literal, es el fuego que usan “nuestros enemigos” contra Estados Unidos.
- ¿Cómo explica eso?
- Digamos que sólo hablaremos del terrorismo de otros. Las respuestas de Estados Unidos sólo han contribuido a empeorar el ambiente, y eso prácticamente es la respuesta a la cuestión del terrorismo. En los años ’50, el presidente Eisenhower promovió una discusión interna con la pregunta: “¿Por qué existe una campaña de odio contra nosotros?”. Hoy, la pregunta se orienta sobre el rechazo hacia Estados Unidos entre las personas de los países árabes. Creo que el plan de acción del Consejo de Seguridad Nacional también responde a eso. Porque existe esa percepción en los países árabes de que Estados Unidos respalda regímenes dictatoriales y opresivos, y bloquea el desarrollo democrático, y que lo hacemos para mantener el control sobre sus recursos petrolíferos, como en Irak. Por supuesto que eso derivará en una campaña de odio hacia nosotros.
- Guantánamo, Irak, Nicaragua, Vietnam, Afganistán: una larga lista de países donde Estados Unidos tuvo fuerte injerencia. ¿Cuándo serán demasiados los errores para la Casa Blanca?
- La mayor parte de esas incursiones fueron muy exitosas, en realidad. Observe Guantánamo, por ejemplo. Estados Unidos conquisto esa parte de Cuba, por la fuerza, y bajo la ocupación estadounidense se firmó un tratado que proveyó a Washington un asentamiento en la isla. Se lo han quedado desde entonces y hoy se está utilizando ilegalmente para mantener personas en prisión, sin juicio alguno. Pero ha sido muy exitoso para el poder, puesto que así también bloquean el desarrollo de Cuba.
- Por lo que dice, parece que la administración Bush y otros gobiernos no han cometido errores…
Irak ha sido un error. La situación allí va de mal en peor. No nos limitemos sólo a la administración Bush. También la guerra de Vietnam, por ejemplo. Si uno se retrotrae a las críticas liberales de aquel entonces, lo que decían era: “Esta guerra nos está costando demasiado, enviar más tropas probablemente no funcione”. Y luego se decía: “Recemos que la democracia imponga su razón”. Eso era la oposición, y lo mismo ha sucedido con Irak.
- ¿El muro en la frontera con México es otro error?
- No hay que olvidarse de que ese límite se ha establecido por conquistas de territorio. En 1994, Clinton militarizó la frontera. ¿Por qué 1994? Ese año se firmó el NAFTA, entre México y Estados Unidos. Los negociadores estadounidenses han reconocido que el tratado complicó seriamente la industria y agricultura mexicanas. Eso ciertamente provocó que muchas personas de Centroamérica perdieran sus empleos y fueran a buscar mejor suerte hacia el norte. Primero se militarizó la frontera, y el paso siguiente era casi “natural”: autorizar la construcción del muro. Es criminal, por supuesto. Lo único que debe hacerse es mejorar la situación en México y Centroamérica, de modo que la gente no tenga por qué exiliarse.
- Los errores que mencionaba anteriormente seguramente terminarían con el mandato de cualquier presidente en América latina. Pareciera que no es el caso en Estados Unidos. ¿Le afectan esos errores a la Casa Blanca?
- Creo le han afectado mucho a Bush. El gobierno ha quedado sumamente aislado y ha tenido un enorme impacto en la administración, en especial entre los arquitectos de la guerra en Irak. Rumsfeld se ha ido, Wolfovich se ha ido, Cheney está en la cornisa, y tratan desesperadamente de salvar de todo este desastre. Cuando un gobierno hace algo que lo daño tanto, intentan culpar a alguien más.
- Bush no se alinea con las políticas para detener el calentamiento global bajo el pretexto de que es más “sencillo” –y seguramente más económico– aguardar una solución de la ciencia.
- El rol de los científicos e intelectuales es decir la verdad, acerca de lo que está pasando y para definir políticas, como contra el calentamiento global. Uno puede leer en los periódicos que Estados Unidos no ha firmado los tratados para reducir la contaminación. Eso es verdad sólo si uno cree que al hablar de Estados Unidos hay que excluir las intenciones de su población, que sí apoya fuertemente el Protocolo de Kyoto. De hecho, lo apoya tan firmemente que la mayor parte de los que han votado por Bush le quitaron su respaldo. Porque es tan obvio lo que debe hacerse…
- ¿Entonces?
- Ahí se ve nuevamente el déficit democrático, y cómo es que la opinión pública empieza a influir en la política. Tal vez a futuro, Estados Unidos firme el Protocolo de Kyoto y trabajemos en forma efectiva contra el calentamiento global. La administración Bush ha hecho de todo para pretender que el calentamiento global no está sucediendo. Porque su preocupación no tiene que ver con la preocupación de los estadounidenses o de las generaciones futuras. Su única preocupación es llenar con más y más dólares los bolsillos de sus amigos ricos.
- Es curioso. Por un lado, Bush promueve una solución científica para el calentamiento global, pero por el otro apoya la enseñanza de la versión creacionista en las escuelas, que desdice a Darwin y su evolución de las especies…
- Lo que Bush dice es “debemos enseñar ambas”, que es algo ridículo, porque no existe una teoría de la religión sobre la creación del mundo. Es como decir que hay que enseñar a las personas que el planeta es redondo y también que el planeta es plano. Eso es sólo la postura de un sector de su electorado, que piensa que el mundo ha sido creado hace unos pocos miles de años atrás, la parte fundamentalista de los estadounidenses.
(*) Versión no editada.
Bien por las preguntas, es de esas notas que uno puede leer más de una vez.
otra! otra! otra!
Noam Chomsky es un intelectual puedo afirmar el mas critico y etico en todo el cosmos humano, el hombre que sacude mentes reaccionarias y con estilo humanista enjendra en los jovenes el libre pensar para vivir con existencia social. mi mayor respeto a su capacidad de critica y humanosmo…
en la vida hacen falta mas chomskys para que el neoliberalismo entienda que somos humanos no maquinas domesticables.
Noam Chomsky es un intelectual puedo afirmar el mas critico y etico en todo el cosmos humano, el hombre que sacude mentes reaccionarias y con estilo humanista enjendra en los jovenes el libre pensar para vivir con existencia social. mi mayor respeto a su capacidad de critica y humanismo…
en la vida hacen falta mas chomskys para que el neoliberalismo entienda que somos humanos no maquinas domesticables.
teo
chomsky es un hombre que abre las mentes al mundo, es un critico radical e independiente que desemascara la historia criminal de los E.E.U.U., la terrorifica administracion bush, las mafias de las grandes corporaciones, ect, con base y argumento, le tengo un gran respeto, es un hombre valiente que hay que conciderar ..